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Una Ley de cambio climático con falta de ‘ambición’

MD03. ARCHIVO-MADRID.- FotografÌa de archivo del embalse de EntrepeÒas, en Guadalajara. EspaÒa gasta cada aÒo 300 millones de euros en la lucha contra la desertizaciÛn, un problema que afecta de forma grave al 18 por ciento del territorio, dijo a EFE el responsable en esta materia del Ministerio de Medio Ambiente, Leopoldo Rojo, ante la celebraciÛn maÒana del DÌa Mundial contra la DesertizaciÛn y la SequÌa. EFE/Aure Hormaechea.

Así el coordinador de Clima y Energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, celebra su previsible aprobación pero lamenta que no hay muchos cambios respecto al primer borrador, por lo que el texto mantiene una ambición de reducción de gases de efecto invernadero “insuficiente” frente a una rebaja mínima del 55 por ciento las emisiones de CO2 respecto a 1990 para 2030 que es lo que consideraría acorde al reto.

Andaluz ha explicado que si toda la población mundial fijara el mismo objetivo que plantea ahora el Gobierno de España de aquí a 2030 –de acuerdo al Plan Nacional Integrado de Clima y Energía– la huella ambiental de CO2 del planeta ascendería a 39 gigatoneladas de CO2 equivalente, “muy lejos de las 25 gigatoneladas que plantea el panel de expertos en cambio climático de la ONU (IPCC)”.

Una Ley de cambio climático con falta de ‘ambición’
También apuesta por que la penetración renovable alcance casi el 100 por cien en 2030 y considera “demasiado tarde” el año 2040 para que los coches emitan 0 gramos de CO2 por kilómetro frente a la propuesta de la ONG de que esto llegue en 2028.

En cualquier caso, afirma que la ONG se alegra de que “por fin” España esté cerca de una normativa de cambio climático y ve como uno de los aspectos más positivos de la propuesta de ley que prohíbe las nuevas prospecciones de combustibles fósiles y el fracking.

“Nos alegra que el Ministerio reconozca la gravedad de la emergencia climática, pero estamos lejos de solucionarlo. Esperamos que los procesos de revisión del texto consigan aumentar la ambición”, concluye.

En la misma línea, la responsable de la campaña de energía y cambio climático en Greenpeace, Tatiana Nuño, celebra “el momento” en el que se presenta un proyecto de ley que espera desde que el Gobierno de Mariano Rajoy la anunció en 2015, porque precisamente cree que esta ley debe establecer además las bases de la salida de la crisis provocada por el coronavirus. “La reconstrucción del país debe tener como pilar fundamental la ambición climática”, reclama.

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No obstante, ha señalado que los objetivos climáticos nacionales deberían establecer una reducción de “al menos” un 55 por ciento para 2030 respecto a 1990 para alcanzar el cero neto de las emisiones en 2040. “Esta década necesitamos hacer cambios muy urgentes en numerosos sectores para evitar que la temperatura global aumente más de 1,5ºC”, asegura.

Además, advierte de que la ONU estima que se deberían reducir las emisiones a nivel mundial a un ritmo de 7,6 por ciento en esta década, pero lo propuesto en el texto normativo supondría apenas una reducción del 3 por ciento anual. “Estamos muy lejos de llegar al objetivo”, alerta.

“El momento del proyecto de ley es muy oportuno y muy necesario. Ahora se debe aumentar la ambición y que sea un pilar básico de la necesaria reconstrucción”, ha añadido Nuño que cree que la crisis sanitaria es una “oportunidad a pesar de todo el sufrimiento”.

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Transición ecológica y reconstrucción
Mientras, el director de políticas ambientales de SEO/BirdLife, David Howell, considera que es importante que el proyecto llegue ya al Congreso de los Diputados porque “se van acumulando los documentos a aprobar en materia de clima y energía”. “Es una buena noticia que se remita al Congreso”, ha manifestado, aunque reclama una mejora del texto en cuanto a la ambición en su tramitación parlamentaria.

Precisamente, cree que en su tramitación parlamentaria deberá aprovecharse la comisión para la reconstrucción por la pandemia del coronavirus para “sentar las bases” de una nueva economía, algo “urgente y oportuno”.

Por último, la responsable de energía y cambio climático de WWF, Mar Asunción, ve también la oportunidad del momento de su tramitación pero lamenta que no es lo suficientemente ambiciosa, ni va en línea con lo que el IPCC y el Programa de Medio Ambiente de la ONU consideran necesario para atajar el cambio climático.

Por ello, pide alcanzar al menos una reducción al menos un 50% las emisiones de CO2 de aquí a 2030 aunque y que incluya diferentes componentes para generar más empleo y crear una economía más resiliente. “Bienvenido el inicio de la tramitación parlamentaira de esta pieza clave para la transición ecológica a la que, sin embargo, todavía le falta ambición”, ha sentenciado.