José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Trayecto visual de 20 siglos; Museo Soumaya Plaza Carso

JUAN CARLOS TALAVERA

CIUDAD DE MÉXICO.

Mil 521 obras, entre óleos, esculturas, fotografías, piezas arqueológicas, documentos de relevancia histórica y monedas antiguas se exhiben en la magna muestra 20 siglos de arte en México, que desde hoy abre sus puertas en el Museo Soumaya Plaza Carso, bajo una idea específica: trazar el más amplio panorama del arte mexicano desde Mesoamérica hasta las vanguardias del siglo XX.

La idea de la exposición  en el recinto de la Ciudad de México es mostrar las diferentes etapas artísticas e históricas del arte mexicano que van del paisajismo al arte barroco, el retrato, el uso de la concha nácar, la muerte, los tipos populares, la cocina, la modernidad y la zoología fantástica

Y en ese gran trayecto se incluyen poco más 300 piezas que se exhiben por primera vez, entre numismática, dos cédulas reales que firmó el emperador Carlos V, una edición original de la La Historia verdadera de la conquista de la Nueva España —atribuida a Bernal Díaz del Castillo—, así como obras de Francisco Toledo y Rufino Tamayo.

La muestra —construida en el marco de los festejos por los 25 años del Museo Soumaya— quiere subrayar el nacionalismo mexicano, nuestro patriotismo, y no el patrioterismo, con estas mil 521 obras, un número simbólico que marca la consumación de un proceso de Conquista y el nacimiento de la Nueva España, así como el origen remoto de la mexicanidad, en un juego de espejos entre las distintas corrientes artísticas”, detalló, durante un recorrido por la muestra, el director general del Museo Soumaya, Alfonso Miranda Márquez

Creemos que este es un momento de reconciliación y también una oportunidad para transitar de un estilo artístico a otro, en un ir y venir de conceptos y raíces que tienden puentes de entendimiento entre discursos de nación que han cambiado a lo largo de los siglos XIX, XX y lo que va del XXI”, añadió el directivo.

Dicha muestra no tiene una fecha de clausura, debido a que las autoridades del museo prefieren medir la afluencia del público durante los próximos tres meses. “No hay fecha de cierre porque pensamos que podría tener un largo aliento, pero dependemos de nuestro público”, apuntó.

 

Anónimo mexicano. Retrato de gemelos muertos en un petate (circa 1925). Plata sobre gelatina.

 

Sin embargo, por más divergentes que sean las construcciones nacionales de la mexicanidad, aseguró Miranda Márquez, “partimos de que somos mexicanos, abrogamos cualquier tipo de violencia, abrogamos el hecho de discursos que rompan este entendimiento y refrendamos, con profundo amor por México, la construcción de una nueva era para la mexicanidad y los procesos de identidad a través del arte”.

La exposición incluye obras como Los cinco señores, de Cristóbal de Villalpando; Puente de Panzacola, de José María Velasco; Popocatépetl, de Jean-Baptitste Louis; Coleadero a campo abierto, de Manuel Serrano; Retrato de un Sacerdote, de Hermenegildo Bustos, y Paisaje, de Gerardo Murillo, el célebre Dr. Atl.

Asimismo, Mujer con bastón y Mujeres, de Rufino Tamayo; Desfallecimiento, de David Alfaro Siqueiros; y Paisaje con tres mujeres, de José Clemente Orozco. Todas las obras mencionadas, provenientes de las colecciones del Museo Soumaya.

También se exhibirán el lienzo indígena llamado Códice Totomixtlahuaca o Códice Condumex, una pieza de 1544 hecha en algodón con toda la tradición mesoamericana, pero en un contexto virreinal que fue estudiado por Edmundo O’Gorman, detalló Miranda Márquez.

Esta pieza es interesante porque incluye vocablos en náhuatl, pero escritos con caracteres latinos; trata acerca de un conflicto de tierras ante el cambio de cauce de río en Totomixtlahuaca, Guerrero, el cual se convierte en un puente de comunicación entre dos tiempos”, explicó el directivo.

Asimismo, el público podrá apreciar Hilandera, de Raúl Anguiano, que contiene un discurso de inclusión, respeto, tolerancia y valores que necesitamos refrendar, dijo Miranda, junto a numerosas piezas de los muralistas mexicanos José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera.

 

Puente de Panzacola (circa 1861), de José María Velasco. Óleo sobre lienzo.

 

LA MUERTE, EN UN COSTAL DE PAPAS

En su conjunto, todas las piezas forman parte de las colecciones del Museo Soumaya, comentó Miranda.

Toda la colección montada es patrimonio artístico, histórico y artístico de la Fundación Carlos Slim, acompañada de dos préstamos: el mural La tierra como el agua y la industria nos pertenecee, de Siqueiros, y Paisaje, de Dr. Atl.

Mención especial merece el tema de la muerte, que tiene una sección que recupera desde los altares y ofrendas en México, con su herencia mesoamericana y el revestimiento judeocristiano, como en las fotografías y óleos dedicados a los angelitos (niños muertos), como se aprecia en las numerosas obras de los siglos XVIII al XX, que cierra con el Retrato de niña viva, niña muerta, de Siqueiros, “elaborado en el autoexilio, en Taxco, sobre un humilde costal de papas”, apuntó Miranda.

Otras piezas destacadas que se exhiben en la muestra son: Volcán y El padre de la primera víctima de la huelga de Cananea, de Siqueiros; La vendimia nacional, de Jorge González Camarena, que proviene del fondo Galas de México; y Tehuanos, de Roberto Montenegro.

Además de Aviación y Mujeres con cántaros de agua, de Tamayo; Niño mexicano con sarape, de Alfredo Ramos Martínez; Minero, de Pablo O’Higgins, y La hora del té y Bañistas con conejos, de Francisco Toledo; así como las calcas que recuperan los trazos de Pesadilla de guerra, sueño de paz, el mural perdido de Diego Rivera, en donde se aprecia la maestría del artista guanajuatense y el trabajo de sus ayudantes, pintado en sólo 35 días consecutivos.

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