José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Ser Policia no es producto de la casualidad. Es genético. Debe gustarte el orden, la disciplina y la aventura.

Ser Policía , no es sinónimo de riqueza. Es sinónimo de vivir una vida con lo necesario, aún cuando eso incluye a tu familia.

Ser Policía no es sinónimo de lujos. Hay muchas limitaciones, sacrificios e incomodidades en el desarrollo de tu vida profesional. Levantarte todos los días antes que todo el mundo, dejar la comodidad de tu cama por el frío matutino o por los zancudos ávidos de desayunarte, para saludar el amanecer y la bandera con tu sudor.

Para ser policía , debe comprenderse que nada vendrá fácil ni gratis. Antes de marchar, debes aprender a caminar bien. Antes de caminar, debes ganartelo corriendo. Antes de mandar, debes aprender a obedecer.

Y, cuando te haces viejo y tu desempeño se va apartando de las largas marchas y patrullas y del mando de policías , te encuentras con que tu tiempo personal desaparece poco a poco y que tu responsabilidad se duplica, triplica y quintuplica. Todo para colaborar en el planeamiento que permitirá un mejor empleo de los recursos que el Estado te asigna.

El Policía es facil de reconocer. Es el que camina recto, aun viejo intentando que su pecho sobresalga de su vientre. Es el que cede su asiento donde esté. Es el que abre la puerta. Es el que llega temprano a las citas. Es el que llega bien vestido con ropa que pasó de moda hace 4 años (acostumbrado a su uniforme, su vestimenta civil pasa a segundo plano). Es el que en días de descanso andará haciendo supervisión . Es el que para descansar, cambia de actividad. Es el que come lo que se le sirva. Es el que se duerme de ultimo y se levanta primero, sabiendo que no tiene ningun pendiente para arrancar el nuevo día. Es el que se detiene ante un cortejo funebre. Es el que se para firmes cuando se canta el himno o en presencia de la bandera. Es el que se enoja cuando se le falta el respeto a los simbolos patrios y a la institución

El Policía no es necesariamente un hombre en uniforme, con la cara sería y empuñando radio y pistola . Comprende también a las mujeres y hombres que apoyan el funcionamiento de su Institución desde un puesto administrativo, prestos a saltar y defender la seguridad de su país.

El Policía es todo aquel que, habiendose puesto un uniforme algún día, quedó enamorado del rigor y la disciplina y, aún en otra rama profesional, se emociona al ver patrullas marchar y vuelve a sentirse joven.
Somos policías eternos

Les mando esto, para que no olviden quienes son y serán por siempre