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Niños indígenas, sostén de miles de hogares en Guerrero

ADRIANA COVARRUBIAS, CORRESPONSAL. NOTIMEX.

ACAPULCO, Guerrero. De acuerdo con la Secretaría del Trabajo en Guerrero, en esta entidad se estima que hay 100 mil niños que se encuentran en algún tipo de trabajo infantil, y son más de 20 mil los que están en labores de riesgo.

Flor Jazmín y Rodolfo, son dos niños indígenas menores de edad que los fines de semana o en temporada vacacional le ayudan a sus padres a vender artesanías que ellos mismos elaboran, para contribuir económicamente en el hogar.

El titular de la Secretaría del Trabajo en el estado, Oscar Rangel Miravete, en entrevista con Notimex, informó que se instaló una Comisión Estatal para Erradicar el Trabajo Infantil, y se busca que en breve se haga de manera regional donde participen la mayoría de los municipios.

Lo anterior, con la finalidad de crear conciencia y eliminar el riesgo del trabajo infantil en las empresas, y vigilar que los trabajadores no pongan a sus hijos a laborar a temprana edad.

En la playa de Caleta y Caletilla, los fines de semana y en vacaciones, Irma Castañeda Rivera, de 35 años de edad y originaria de Tlapa de Comonfort, llega muy temprano con tres de sus cuatro hijos, para vender artesanías que ellos elaboran o que también adquieren a virtuosos de otros municipios.

Irma relató a Notimex, que en esa playa visitada por turismo nacional, vende artesanías con sus hijos Felicita Alfonso Castañeda, de 19 años de edad; Rodolfo Alfonso, de 13 años, y Flor Jazmín, de 8 años, mientras que su esposo Rodolfo Alfonso, de 38, y su hijo Juan Alfonso, de 16 años, también venden estos productos en la playa del Parque Papagayo.

Durante la entrevista, los menores de edad, Flor Jazmín, que cursa el primer año de primaria, y Rodolfo que estudia el segundo año de secundaria, con su poco español y con ayuda de su madre, quien traduce lo que ellos platican en lengua náhuatl, señalaron que elaboran sus artesanías para salir a vender y ayudarle a sus padres con dinero.

La pequeña Flor Jazmín comentó que su mamá le compra hilo de caña y figuritas como caracol y otras piedras, para que haga sus pulseras que vende a 15 pesos. Al día llega a hacer de cinco a 10 pulseras.

En una cubeta para jugar en la arena, Flor lleva pulseras que ella misma hizo o que le ayudó a hacer su hermana Felicita, para ofrecerle a los turistas.

A veces la venta es buena, y Flor llega a vender entre 150 y 200 pesos, lo que le da a su mamá para que pueda comprar para comer en la casa, donde también vive con sus abuelos.

Entre semana, cuando no viene a vender a la playa, Flor va a la escuela primaria, juega con sus pocas amigas y hace la tarea, pero los fines de semana va con su mamá a la playa para ayudarle con la venta.

Rodolfo, de 13 años, un niño indígena inquieto y risueño, dijo que él junto con su papá y otro hermano, Juan, elaboran figuras como ranitas, pulpo, camarón, entre otros, que se pegan sobre una piedra de río y se puede usar como pisapapeles o un simple adorno, pero es una artesanía típica de Acapulco.

Relató que las figuras las hace con plastilina y después las pinta y coloca brillo, las deja secar, les coloca ojitos, para después pegar sobre una piedra.

En una charola, Rodolfo coloca sus piedras con figuras del mar y se prepara para ir ofrecer su artesanía con un costo de 15 pesos, pero a veces el día para él no es bueno y no lograr vender ni una piedra.

En el brazo izquierdo, Rodolfo trae un tatuaje de Henna y dice que es el nombre de una banda de jóvenes cholo “Santa Grifa”.

Doña Irma, dijo que sus hijos le ayudan a vender para contribuir en el hogar, pues pagan renta en Acapulco y, a pesar de que sólo Flor Jazmín y Rodolfo estudian, se tiene que comprar uniformes y todo lo que le piden en la escuela.

Cuando se acaban las vacaciones, Irma deja a sus cuatro hijos en Acapulco con sus abuelos y ella, junto con su esposo, se van al municipio de Tlapa de Comonfort, donde tiene su casa y parcela, para sembrar y cuidar de sus animales.

Durante la entrevista, el secretario del Trabajo en el estado, Oscar Rangel, informó que en México hay 3.2 millones de niños en esta condición de trabajo infantil.

Añadió que, en Guerrero, la mayor parte del trabajo infantil se da en las comunidades y en las ciudades, donde los niños son enviados a vender artesanías, frutas o para trabajar como limpiaparabrisas.

“Sigue en Guerrero el problema de trabajo infantil, y más de 100 mil niños que se encuentran en esta situación, y la mayoría está en las comunidades, principalmente en el campo, donde trabaja, y tenemos niños trabajando en las ciudades y este es la punta del iceberg”, dijo.