José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

LA PIEL QUE HABITO

Antonio Banderas protagoniza a Robert Legrand, un cirujano plástico obsesionado con crear un tipo de piel resistente a cualquier quemadura o picada. El brillante doctor tiene una paciente misteriosa llamada Vera (Elena Ayana) que mantiene aislada en un cuarto de su mansión/oficina y sobre quien practica sus métodos para perfeccionar la piel experimental. Ahora, ¿de dónde viene Vera? ¿Qué circunstancias la trajeron a la vida del Dr. Legrand y qué circunstancias la mantienen ahí? Incógnitas que con el tiempo aprenderemos.
Este filme estrenado el 2 de septiembre del 2011. Es el decimoctavo largometraje de la carrera de Pedro Almodóvar y ha recibido diversos galardones, como cuatro premios Goya entre ellos, a la mejor actriz protagonista.
El guion, escrito por el propio director, pero basado en una novela francesa, comienza con varios fragmentos sobre la vida de Robert que al momento no entendemos. Tragedias que lo han vaciado emocionalmente. Ese vacío lo llena de disciplina para continuar su trabajo, dirigido específicamente hacia la figura de Vera. Y aunque al principio como espectadores estamos un poco confundidos porque al principio no explican cómo es que el personaje llegó ahí, el libreto hace gran trabajo en ir recogiendo poco a poco cada fragmento hasta completar el rompecabezas.
Banderas también hizo un buen trabajo. Logra conectar perfectamente con el personaje. Logra que sea frio, un carácter vengativo, pocas veces lo vemos sonreír, pero sin duda alguna es un personaje que no podemos odiar. Aunque es despiadado y podemos decir que el coraje y la venganza lo han desquiciado es imposible odiarlo, realizó un gran papel al igual que la protagonista que logra conectar también con el espectador.
La fotografía y la música son manejadas de una manera adecuada, hay una excelente fotografía. Tomas únicas y muy al estilo de Almodóvar, al igual que la música que logra tener esa cierta tensión y engancharnos en la película.
Sin duda es una gran película. Aunque muchas personas que no conocen el arte de almodóvar les cueste entenderla o les cueste apreciar ciertos elementos. Porque tiene escenas sin pudor ni censura, aunque es lo que le caracteriza a este director, ser tan crudo y hablar de temas que a veces la sociedad aún no está lista o es de mente cerrada.
Las ideas de Almodóvar están muy alejadas de los clichés. Sus películas exhiben un elemento autobiográfico, pues sus ideas nacen directamente de la sociedad española y de sus experiencias personales. La corrupción dentro de la familia tradicional, el gobierno, la iglesia católica.
También se centró en los problemas que estaban arruinando a la sociedad española. No duda en enfocar sobre antiguos tabúes y temas censurados en el pasado como los policías corruptos, la homosexualidad, el uso de drogas, los asuntos de género, el SIDA, la prostitución, el sexo, los abusos… A la vez que las películas de Almodóvar suelen criticar algunos de los serios problemas que enfrenta la sociedad, el director consigue que el tono de sus películas no sea demasiado serio o dramático. En ellas siempre hay un curioso sentido del humor que nace de la afinidad del director la parodia, el pop art y la comedia negra. Así que esta película sin duda es y será recordada con el tiempo como los grandes tesoros de Almodóvar.