José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Ignoran a dónde se fueron los apoyos de Sembrando Vida

La Secretaría de Bienestar (SB) no pudo comprobar a quiénes benefició con decenas de miles de apoyos del programa Sembrando Vida o si los beneficiarios utilizaron el dinero para los fines específicos del programa, concluyó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En su revisión a la Cuenta Pública 2020, el órgano fiscalizador detectó que la dependencia que ese año encabezaron María Luisa Albores y Javier May Rodríguez otorgó apoyos económicos ordinarios bajo la modalidad de “entrega directa en efectivo” a 18 mil 538 personas, por 243.8 millones de pesos sin acreditar con los documentos de canje respectivos.

Asimismo, entregó apoyos económicos adicionales a 19 mil 743 personas, por 565.5 millones de pesos, sin proporcionar información que sustentara que los beneficiarios aplicaron los recursos en los bienes y servicios autorizados como son: sistemas de riego, almacenamiento de agua, adquisición de semillas y herramienta y maquinaria, entre otros.

Por otra parte, se reportaron como ejercidos 81 millones de pesos sin que se acreditara, con la documentación justificativa y comprobatoria, que se destinaron al otorgamiento de apoyos económicos a los beneficiarios, o bien, su reintegro a la Tesorería de la Federación.

Éstas son sólo algunas de las irregularidades que la ASF encontró en el segundo año de operación de uno de los programas estrella de la administración de Andrés Manuel López Obrador. Por estas anomalías, la Secretaría de Bienestar debe aclarar qué pasó con 901 millones 34 mil 789 pesos cuyo destino está en duda.

Desde sus inicios, López Obrador presentó Sembrando Vida como un parteaguas para acabar con la corrupción y el clientelismo político en la entrega de apoyos y subsidios al sector rural porque eliminaba la intervención de intermediarios. Sin embargo, los resultados de la Auditoría muestran que continúan las malas prácticas y el programa sigue sin despegar ante la ausencia de indicadores para monitorear su desempeño.

La ASF detectó además que 763 expedientes, equivalentes a 10.2 millones de pesos, no contaron con su plan de trabajo ni acreditaron que cumplieron con la participación de los beneficiarios en las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC).

Asimismo, se entregaron apoyos económicos a beneficiarios que no cumplían con las Reglas de Operación del programa aplicables en el ejercicio 2020, o bien, en municipios que no correspondían a localidades marginadas con niveles de rezago social de medio a muy alto, como establece el marco legal.

Por otra parte, se entregaron apoyos económicos, por un millón 600 mil pesos, a 43 personas cuyas edades fluctúan entre los 97 y 109 años, las cuales no corresponden a productores agrarios activos, que son los beneficiarios del programa.