José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

El rezago del sector pesquero

JORGE E. DE HOYOS. EL FINANCIERO.

El Presidente de México conoce la historia Nacional. Está al tanto de las necesidades de comunidades de Pescadores Ribereños del Golfo de México. Quizá conozca algo sobre las comunidades en el Golfo de California y el Océano Pacífico.

El Plan Nacional de Desarrollo comienza con una declaración ideológica “Por el bien de todos, primero los pobres”. Resulta inexplicable la forma en que el Gobierno de la Cuarta Transformación dio la espalada al sector pesquero en general, y a los pescadores ribereños en particular. Los hechos hablan por sí mismos.

Las sociedades pesqueras ribereñas o de pequeña escala se hallan dispersas a lo largo de la costa y dependen principalmente de ecosistemas marinos cercanos a ellas, lo cual las hace vulnerables al agotamiento de los recursos inmediatos. Casi todas las comunidades de pescadores practican un ordenamiento basado en la comunidad, y en reglas de usos y costumbres. Suelen tener alto grado de marginación y pobreza.

El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, en un desaire al sector pesquero, anuncia por una parte “No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera”. Sin embargo, el referido Plan no tiene una sola referencia a la Pesca. Nada. No obstante el mandato de los artículos 19 de Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable y 5 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, el Presidente no hizo una sola mención al sector pesquero. Los pescadores quedan relegados al olvido.

El mismo plan anuncia: “Economía para el bienestar. El mercado no sustituye al Estado. Por el bien de todos, primero los pobres.” Estas declaraciones no son congruentes con el desprecio que en el PND hace a la Pesca.

Si el agravio del Plan Nacional de Desarrollo no fuera suficiente, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, reinciden en agravio, al no expedir el Programa Nacional de Acuacultura y Pesca Sustentable 2019-2024, tal como lo ordena el artículo 20 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable. Doble traición.

En la cuenta de Twitter de CONAPESCA existe un tweet de fecha 14 de noviembre de 2019, en donde informan que están avanzando para elaborar el programa, pero después de eso, no hay más información, tampoco en su página oficial de internet. El Gobierno Federal emite actos de autoridad con base en este “programa” pero en realidad el mismo no existe.

La situación actual de emergencia sanitaria por la que atraviesa el país, ha colocado a los pescadores ribereños en un estado de vulnerabilidad que no solo limita su bienestar y calidad de vida, también restringe sus condiciones para el desarrollo de la actividad que necesitan para subsistir. La falta de acceso a seguridad social y servicios de salud les impide enfrentar situaciones de emergencia y enfermedades. Muchas de esas comunidades están en la lista de Zonas de Atención Prioritaria para el año 2020, por su alto grado de marginación. Ni una línea para ellos en el Plan Nacional de Desarrollo.

El Gobierno Federal emitió en el mes de marzo un programa de apoyo a Pescadores en el cual se ofrece un apoyo de $ 7,200.00 pesos a los pescadores. El problema es que las reglas discriminan y dejan fuera a los pescadores más necesitados, a los de mayor grado de necesidad, a los que se dedican a la pesca doméstica. La promesa de “no dejar a nadie atrás”, no se cumple.

En el mes de abril de 2020, la CONAPESCA anuncia que dispersará, bajo el Componente de Bienpesca, mil 391.7 millones de pesos en beneficio de 193 mil 200 pescadores y acuicultores. Todo ello sin tener aún un Plan, en los términos que marca la ley. El punto es que en plena contingencia del COVID-19, dichos apoyos dejan fuera al sector de pesca con mayor grado de marginación.

Por si lo anterior fuera poco, en mayo de 2020 el Gobierno Federal elimina el estímulo fiscal a la gasolina ribereña y al diésel marino. Un golpe más al sector pesquero. Algo no está funcionando bien en el Gobierno Federal. El mensaje del Presidente es claro “primero los pobres”, sin embargo, sus operadores han dejado rezagado al sector pesquero. El 22 de julio, en la Ciudad de Coatzacoalcos, el colectivo Justicia Covid, inició la batalla legal, representando a los pescadores ribereños, para garantizarles el acceso al mínimo vital. El amparo colectivo ya es del conocimiento del Poder Judicial Federal. La pelota está en su cancha.