José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

El agua es el oro azul

ALEXANDRA ZENZES CORDERA. EXCÉLSIOR.

A nivel global, la urgencia de atender la crisis hídrica es evidente; alrededor de 75% de la población se concentra en regiones donde solo cuentan con 20% de la disponibilidad de agua. Y al mismo tiempo, es muy preocupante ver que la crisis no refiere solo ala disponibilidad del recurso hídirico, sino también a su calidad.. El acelerado deterioro de los cuerpos acuáticos empeora día a día y hablando de manera integral – calidad y cantidad – se espera que para 2025, 80% de la población de la Tierra se enfrente a condiciones de alta y muy alta escasez de recursos hídricos.

De la mano de la crisis hídrica, van otros temas de la agenda pública como son el derecho humano al agua, el promedio del consumo humano para tener una vida digna y el uso que se le da al recurso en las zonas urbanas y en las zonas rurales, de forma tal que se va haciendo un rompecabezas de todos los temas que están interrelacionados con el agua y el desarrollo humano.

Pero la realidad de la crisis hídrica no es solo un asunto que preocupe y ocupe a los gobiernos, sino también a la sociedad civil; por ello, deben de crearse espacios de reflexión, información y diálogo, para que se conozcan las verdaderas razones que llevan a la crisis hídrica y se hagan propuestas de atención y solución a dicha crisis. Siendo el agua fuente de vida, de todos nosotros depende que dejemos de vivir en stress hídrico.

Pensando de lo macro a lo micro, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reconocido el derecho humano al agua y al correcto saneamiento de la misma, por lo que se convierte en obligación, ahora de los países, el impulsar esfuerzos para lograrlo.

En temas de disponibilidad del agua, hay una amenaza permanente, y tiene que ver con el tema de la privatización del líquido. En otras palabras, en el marco de la escasez, el agua se convierte en un producto rentable. Las variables económicas a considerar son el valor económico del agua y el costo de su comercialización; de ahí que la alternativa de la privatización conlleva cambios organizacionales en el manejo y propiedad del recurso.

La contaminación del agua es otra variable que afecta a diversas comunidades alrededor del mundo; hay, sobre todo, lagos y ríos que presentan un grado de contaminación de grave a severo, y en este tema hay muchos sectores involucrados: agrícola, ganadero, peletero, industrial, residencial, turístico, pesquero, etc. Prácticamente todas las actividades económicas resultan en prácticas que deterioran la calidad de los cuerpos de agua, y en el peor de los casos se apoderan de ellos.

Por último, pero no por ello menos importante, destaca la interrelación del tema del agua con otros aspectos de la agenda ambiental, como sería la crisis climática que también se vive a nivel mundial. El aumento en la contaminación y la presencia de gases de efecto invernadero resulta en un incremento en la temperatura del planeta que incide, de manera directa, en los principales cuerpos de agua.

La correlación entre cambio climático y crisis hídrica deriva en una exigencia de los gobiernos, no solo de hacer un uso sostenible de los recursos naturales, sino también de cambiar las prácticas que conllevan afectaciones directas a los cuerpos de agua.

El mundo está interrelacionado, sus problemas se interconectan también y las soluciones deben de ser integrales para poder enfrentar las amenazas.

El agua es vida y la solución al problema de su calidad sí es obligación de todos: gobiernos, sector privado, sociedad civil y comunidad internacional. Debemos de exigir el cumplimiento de medidas que frenen el deterioro de los cuerpos de agua, porque de lo contrario la humanidad se encuentra amenazada.

El hacer un buen manejo del agua es una responsabilidad compartida. Soluciones existentes hay muchas, pero sí deberemos empezar por generar la conciencia, en toda la humanidad, de la importancia de cuidar el agua. Si no hay una conciencia generalizada sobre este tema, será muy difícil generar un cambio de hábitos que lleve a una disminución real de la crisis hídrica. La calidad y cantidad del agua son fundamentales; la vida de la humanidad depende de estas dos variables. Esperemos que cada vez contemos con más información, rendición de cuentas y propuestas de atención viables. El agua es el oro azul de la vida.