José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Daniela Liebman; imaginación, la clave

 JUAN C. TALAVERA/EXCELSIOR

CIUDAD DE MÉXICO.

La pianista mexica­na Daniela Lieb­man (2002) prepara la grabación de su segundo disco, en donde incluirá un concierto de Claude Debussy y otro de Manuel M. Ponce.

En entrevista adelantó que la grabación estará a cargo del sello Warner Classics y habló sobre su primer concierto del año, programado en los Ya­maha Studios, de Nueva York para el 16 de enero, así como su regreso con la Filarmóni­ca de Boca del Río para mayo próximo y su regreso a Brasil.

La joven solista mexicana, quien debutó a los ocho años con la Sinfónica de Aguas­calientes y que ha pisado algunos de los más impor­tantes escenarios de Améri­ca —como el Carnegie Hall de Nueva York—, ya ha toca­do más de 30 veces con 20 or­questas en cuatro continentes.

Ahora Liebman tiene 16 años y se encuentra en Texas, donde continúa sus estudios para ampliar su repertorio, orientado hacia composito­res como Chopin, Debussy, Beethoven y M. Ponce. Sin embargo, aclara que ningún estudio del instrumento es su­ficiente sin considerar el fac­tor de la imaginación.

Para mí, la música nece­sita de imaginación, porque el piano, si lo vemos de una forma científica y literal, es un instrumento bastante simple; es casi un instrumento de per­cusión que también usa ele­mentos de los instrumentos de cuerda, pero lo que lleva la música a otro nivel es la ima­ginación”, afirma.

Cuando presionas una te­cla, de forma lógica, sólo exis­ten dos formas para cambiar el sonido: qué tan rápido ba­jas la tecla y con cuánto peso sueltas tu dedo y tu brazo. Sin embargo, en ese proceso hay mucho más que eso; es más profundo que una secuencia lógica y para eso necesitas de imaginación”, añade.

Y ese factor se acentúa cuando interpreta música mexicana, reconoce. “Real­mente tengo imágenes, co­lores y sabores grabados en mi memoria; crecí en Méxi­co y es mi país, y al tratar de sacar inspiración de otros la­dos y conocer otras culturas, siempre vuelvo a mis propios sentimientos”.

¿Qué preparas para 2019? “Dedico tiempo para apren­der nuevo repertorio. Estoy en esa etapa, preparando las piezas que tocaré en 2020. Constantemente intento aprender más piezas, no ne­cesariamente para llevarlas al  público, pero cuando tomo la decisión de aprender una pie­za, especialmente si es difícil, me lleva a niveles más altos de interpretación y técnica”.

¿Qué compositores? “No sé si todo lo que estoy estu­diando salga al público, pero trabajo con los estudios y las baladas de Chopin, en la So­nata para piano No. 31 Opus 110 de Beethoven, en Images de Debussy. Lo que me gus­ta cuando aprendo algo nue­vo es que eso te lleva a niveles más altos, te impone metas a ti mismo con cada compositor de épocas y países distintos”.

¿Ampliarás tu repertorio hacia música nueva mexi­cana? “Es padrísimo que los compositores continúen creando música nueva, mo­derna, especialmente en Mé­xico. Sé que hoy más que nunca hay muchísimos com­positores que están creando y sí me encantaría tomar parte de este movimiento interpre­tando sus piezas. En este mo­mento no estoy aprendiendo alguna pieza, pero me encan­taría hacerlo”.

¿Te has concentrado en M. Ponce? “Sí, porque es de mis compositores favoritos, pero me encantaría expandir mi repertorio; tocar música nue­va es algo muy importante para continuar mi desarrollo”.

 

 

 

DOS CARAS

Liebman —quien debutó en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes en 2013 y que ha sido solista en el Festival Cervantino, en Valparaíso, en el Kennedy Center, el Festival Ravinia, la Serie Harriman- Jewel y el Kravis Center for the Arts de EU— adelantó infor­mación de su próximo álbum.

Ya estoy trabajando en mi segundo disco luego de firmar con Warner Classics y éste será lanzado en 2020. Así que estoy emocionada y muy feliz de hacerlo con ellos. El álbum tendrá dos obras: el Concier­to romántico, de Manuel M. Ponce, y el Concierto para piano en Sol Mayor, de Mau­rice Ravel, explica.

Sin embargo, reconoce que no tiene detalles del lanza­miento ni cómo será su distri­bución, o si la grabación sólo será lanzada en plataformas como iTunes y Spotify.

¿Por qué Ravel y Ponce para tu segunda grabación? “Sé bien que cada obra es úni­ca, pero a veces en mi men­te puedo unirlas. No sé cómo explicarlo, es como si tuvie­ran el mismo tipo de sazón o pertenecieran casi al mismo tiempo. Creo que Ravel com­puso su concierto más o me­nos durante la misma etapa que Ponce, quien estudió en Europa y tiene una fuerte in­fluencia de los compositores del viejo continente.

Me parece que Ravel es un poco más francés, más im­presionista, así que Ponce re­presentaría esa otra parte de los músicos de esa etapa, de quienes se quedaron con la influencia romántica; es muy padre presentar esas dos par­tes de una misma época”.

¿Cómo es la recepción de música mexicana en el ex­tranjero? “El público responde muy bien cuando interpreto piezas mexicanas, pero no por su nacionalidad, sino porque es música genuinamente be­lla y diferente. Siempre trato de tocar alguna pieza mexica­na, aunque sea como enco­re, pero definitivamente son obras de gran valor como las de Schubert o Beethoven”.

¿Volverás a la Ciudad de México este año? “He hablado con algunas personas y podría ser dentro de dos años, pero sólo han sido conversaciones”.

Por último, detalla que el próximo 10 mayo se presen­tará con la Filarmónica Boca del Río para ejecutar el Con­cierto No. 2 de Chopin; y en septiembre tendrá dos recita­les en Brasil y uno en Texas (en fechas por confirmar).

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