José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Beneficios del aceite de eucalipto

México.- El eucalipto es una de las plantas aromáticas favoritas, no solo porque se ve elegante y sofisticado en las decoraciones del hogar, sino que su aroma tan intenso logra inundar la casa sin necesidad de usar aromatizantes comerciales.

Esta planta que, en realidad, es un árbol bastante grande que crece en Tasmania y Australia contiene en sus hojas sustancias químicas que pueden traer grandes beneficios al cuerpo, como lo menciona un artículo perteneciente a la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

BENEFICIOS DEL ACEITE DE EUCALIPTO
Según estudios de la Biblioteca Nacional de Medicina y el Centro Nacional de Información y Biotecnologia, el eucalipto tiene un compuesto llamado Cineol, el cual tiene propiedades antimicrobianas, por lo que es capaz de combatir ciertas bacterias como la Mycobacterium tUBERCULOSIS, Staphylococcu aureus, Candida y otros virus y hongos.

Este mismo estudio menciona que aquellas personas que pasan por un resfriado, al inhalar el aceite de eucalipto pueden sentir mayor alivio y combatir los problemas respiratorios, como bronquitis, asma y enfermedades pulmonares obstructivas y crónicas. Por lo que si te has sentido mormada o no respiras del todo bien, el aceite de eucalipto será tu gran aliado.

De acuerdo a The Open Agriculture Journal, el aceite de eucalipto puede actuar como un antiinflamatorio natural gracias a sus compuestos, los cuales también ayudan a funcionar como analgésico y antipirético debido a que el eucalipto es un inhibidor de la producción del factor necrosis tumoral. Por lo que si llegas a sentir dolor o te has golpeado recientemente, aplica sobre la zona afectada y comenzarás a sentir un mayor alivio.

Otras propiedades del aceite de eucalipto:

  • Aporta antioxidantes
  • Es analgésico
  • Disminuye el riesgo de padecer cáncer
  • Fortalece el sistema inmune
  • Antiséptico

¿Cómo hacer aceite de eucalipto?
Para comenzar, déjame decirte que el proceso para crear tu propio aceite de eucalipto es sumamente sencillo, tan solo necesitarás hojas frescas de eucalipto, aceite de almendras y una olla.

El proceso es el siguiente:

  1. Retira la tierra que pudieran traer tus hojas de eucalipto y si es necesario lavarlas, hazlo. Esto te ayudará a que las hojas queden totalmente limpias.
  2. Una vez que las seques con un trapo o servilleta, deberás trocear las hojas, pero no olvides quitar los tallos y deshacerte de ellos.
  3. Ya que las hojas están troceadas, deberás añadir una taza de aceite de almendras por cada 10 gramos de hojitas de eucalipto troceadas a la olla.
  4. Ahora que en la olla están las hojas junto con el aceite, deja a fuego lento la preparación. Es aquí en donde deberás practicar tu paciencia, ya que el proceso para que el aceite quede listo tarda 6 horas.
  5. Pasado este tiempo, será necesario dejar enfriar la mezcla, colarla y ponerla en un recipiente de cristal para que se conserve bien.
  6. Deja que el aceite repose al menos 24 horas para poder usarlo.

NO OLVIDES CONSULTAR A UN MÉDICO O EXPERTO CON EL FIN DE SABER MÁS DE ESTE ACEITE, RECUERDA QUE NO TODOS REACCIONAMOS DE LA MISMA MANERA ANTE EL USO DE PRODUCTOS NATURALES.

PUNTOS A TOMAR EN CUENTA DEL ACEITE DE EUCALIPTO
El aceite de eucalipto puede ser bastante benéfico para la salud PERO, es importante mencionar que no se debe consumir, aplicar o agregar aceites puros 100% de eucalipto ya que puede causar contradicciones y afectar al sistema nervioso.

De hecho, el articulo mencionado anteriormente el cual pertenece a la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos dice que el aceite puro de eucalipto puede afectar a mujeres embarazadas, niños pequeños y causar alergias cruzadas.

Es por ello que se recomienda diluir el aceite con agua o simplemente comprar aceites esenciales que estén mezclados con otros aceites o sustancias.

Recuerda que el aceite de eucalipto, aunque es benéfico, es necesario usarlo con mucho cuidado para evitar los efectos secundarios y si tienes dudas de su uso, háblalo con tu doctor o médico de confianza.