José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Así puedes reducir tu consumo de azúcar con el reto de los siete días

Con la llegada del nuevo año 2020, uno de los mejores propósitos para plantearse es la mejora de la salud general. Y, aunque existen muchos factores a tener en cuenta, para muchos la alimentación es el pilar fundamental de la salud, siendo el azúcar uno de los principales enemigos de una alimentación saludable.

Por ello, el prestigioso medio norteamericano The New York Times ha ideado el reto de 7 días sin azúcar, una nueva estrategia para reducir poco a poco el azúcar que suele consumirse durante una jornada habitual, en muchas ocasiones sin percatarse de dicho consumo.

Para evitar este consumo de azúcar no implica hacer dieta y autosometerse a restricciones alimentarias, sino de identificar aquellos alimentos procesados que lo contienen y buscar alternativas más saludables, que probablemente tendrán mejor sabor que dichos alimentos procesados.

De hecho, como sugiere Robert Lustig, profesor de endocrinología pediátrica en la Universidad de California en San Francisco, “no se trata de la obesidad, sino de un concepto de salud metabólica. El azúcar activa los procesos de envejecimiento corporal: mientras más azúcar se consume, más rápido se envejece”.

Cualquier autoridad en salud que se precie comparte la misma opinión sobre el consumo de azúcar: cuanto menos, mejor.

A día de hoy muchos expertos sostienen que el azúcar añadido sería el principal culpable de la epidemia de obesidad, pero se sabe que incluso los individuos con un peso saludable o normopeso podrían sufrir los mismos problemas y consecuencias a nivel de salud metabólica que los individuos obesos a raíz del consumo de azúcar. Por ejemplo, un estudio de 15 años de duración sugirió que el consumo de elevadas cantidades de azúcar añadido duplicaría el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluso en individuos con un peso normal; así mismo, el azúcar añadido también se ha relacionado con otras enfermedades como la diabetes tipo 2, diversos tipos de cáncer, accidente cerebrovascular e incluso con la enfermedad de Alzheimer.

Por su parte, el exceso de azúcar añadido también ha demostrado provocar problemas a nivel hepático de forma similar a como lo hace el alcohol, siendo el hígado graso no alcohólico el principal problema de este órgano actualmente, incluso por encima de las enfermedades hepáticas provocadas por el consumo de alcohol.

Por otro lado, aunque es muy común hablar de la conocida como “barriga cervecera”, la realidad es que el consumo de azúcar añadido en exceso también ha demostrado poder dar lugar a un fenómeno similar, conocido como “barriga de azúcar”, en el cual la cintura es más ancha que las caderas a raíz de este consumo excesivo. Este fenómeno puede surgir cuando el hígado detecta la presencia repetida de fructosa, el tipo de azúcar que también se encuentra en la fruta, pero que suele usarse en su forma aislada en bebidas azucaradas: cuando el hígado descompone el exceso de fructosa, la transforma en grasa, que finalmente se deposita alrededor de diferentes órganos y aumenta el diámetro de la cintura.