José Sarmiento Bravo, Director General in Memoriam

Alondra de la Parra, la directora de orquesta que domina el mundo

GENTLEMAN MÉXICO / ALMUDENA ÁVALOS / FOTOGRAFÍA: JAVIER SALAS

CIUDAD DE MÉXICO.

Ciento cinco músicos de la Orquesta Nacional de España esperan expectantes a que entre la persona que los dirigira? durante los pro?ximos tres di?as. Aquella sobre la que caera? toda la responsabilidad del concierto y cuyo carisma y genialidad les llevara? (o no) al e?xito. Entra en el escenario Alondra de la Parra. Camina con decisio?n hasta situarse en el centro.Toma su batuta de cocobolo de 32 pulgadas con las dos manos, agacha la cabeza y se concentra mientras toda la orquesta la mira esperando la sen?al. El tiempo se congela en el aire durante cinco segundos hasta que mueve su mano derecha y suenan las primeras notas.

¿En que? piensas en esos momentos?

En esos instantes, con los ojos cerrados, veo una por una las ca- ras de todas las personas que me han ayudado a estar ahi?. Los que han sacrificado algo de si? mismos para que yo este? donde estoy. Mis padres, mis maestros y mis hermanos… Cada vez que piso el escenario pienso que no ha sido so?lo mi esfuerzo, sino el de todos ellos, y comienzo agradeciendo.

Cuando eres directora invitada, debutando con la Orquesta Nacional de Espan?a y pro?ximamente en la Filarmo?nica de Bremen o Bruckner Orchester Linz, so?lo tienes tres di?as para practicar con la orquesta. ¿Co?mo lo logras?

El primer contacto es crucial. Y debe ser muy eficiente porque todo es muy ra?pido. No hay tiempo que perder y hace falta una concentracio?n gigantesca por parte de todos. Juntar a una orquesta tan grande lleva mucho esfuerzo y dinero, por eso debe ser una ma?quina perfecta.Y eso me gusta mucho.

¿Cua?l es tu primer recuerdo musical?

Abrir una pequen?a caja de mu?sica que teni?an mis padres, cuando teni?a tres an?os. Recuerdo la sensacio?n que me atraveso? ma?s que la mu?sica en si?.

¿Cua?ndo decidiste ser directora de orquesta?

En mi casa escucha?bamos mucha mu?sica y vei?amos videos de orquestas. Cuando teni?a 13 an?os, mi padre me dijo: “Tu? tienes que ser directora de orquesta porque tienes buen oi?do, te gusta juntar a la gente y tienes liderazgo”. Pense? que si?, que eso era lo que queri?a hacer. Asi? que estudie? la carrera de piano para tener una buena base, dedica?ndole ma?s de siete horas diarias durante diez an?os. Y cuando termine? mi maestri?a en direccio?n de orquesta, decidi? soltar el piano para dedicarme a la direccio?n. Es muy triste porque son pequen?as muertes que uno va viviendo, pero no se puede con todo…

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Traje animal print, Liu-Jo. Aretes, Daniel Espinosa.

¿Fue difi?cil tomar la decisio?n de ser directora sin tener referentes femeninos?

La barrera no era que no hubiera ninguna mujer dirigiendo, sino co?mo llegar a ser una mu?sica tan redonda para ser directora de orquesta. Para lograrlo tienes que estudiar toda tu vida y nunca llegas, porque siempre hay ma?s que aprender y dominar.

¿En que? te has especializado?

Me encanta dirigir un repertorio muy amplio. Estoy muy enfocada en compositores de principios del siglo XX, como Stravinski, Barto?k, Debussy, Ravel, etce?tera. Pero cuando puedo incluir mu?sica mexicana, siempre lo hago.

Este an?o participaste en un proyecto donde la inteligencia artificial de Huawei completo? la Sinfoni?a nu?m. 8 “Inacabada” de Schubert. ¿Co?mo fue la experiencia?

Schubert dejo? su obra inconclusa por decisio?n propia, y es tan hermosa que no necesita que nadie la concluya. Huawei me invito? a dirigir este concierto y se me hizo interesante como un experimento. Comprobar co?mo la inteligencia artificial ha concluido la obra basa?ndose en todas las decisiones matema?ticas que Schubert habi?a tomado antes. Creo que es un ejercicio interesante asociar la tecnologi?a con lo ma?s humano que hay, que es la mu?sica.

¿Cua?ntos proyectos tienes entre manos?

Este an?o estoy viviendo en La flauta ma?gica. Ha sido el mayor reto de mi vida porque tuve que absorber todo en tres di?as y trabajar con la Staatsoper de Berli?n, que es una de las cinco mejores del mundo. Estar con esos mu?sicos, escuchar ese sonido con el cual trabajar y darte cuenta que puedes llegar adonde quieras porque no hay li?mites, es increi?ble. Soy otra mu?sica despue?s de esa experiencia, y de septiembre a diciembre haremos ma?s funciones. Adema?s, es mi u?ltimo an?o como directora de la orquesta sinfo?nica de Queensland y quiero finalizar este ciclo dejando la orquesta muy bien. Tambie?n estoy preparando un proyecto en el que llevo trabajando cinco an?os con la artista Gabriela Mun?oz. Ella hace clown y, junto a La Fura dels Baus, estamos escribiendo y creando juntas un show que dirijo y produzco.

¿Y no suen?as con unas vacaciones?

Vivir dedicada a la mu?sica es un gran sacrifico. No la puedes soltar e irte de vacaciones. Yo no la he soltado desde hace 20 an?os, ningu?n di?a. Es una disciplina, como un deporte. Y ten- go programado el calendario hasta mediados de 2021. Por un lado es bonito saber que sigues. Por otro, si se casa una amiga en dos an?os ya se? que no podre? ir porque no tengo flexibilidad en fechas.

¿Que? haces para desconectarte?

Lo hago con mi hijos. Mi vida son dos cosas: mis hijos —de 1 y 3 an?os— y mi trabajo. Y no me preguntes por nada ma?s del mundo porque so?lo puedo hablarte de esto. Mi cabeza, cuerpo y corazo?n, no me dan para ma?s.

¿Y siempre van contigo?

Si?, los he llevado a todos los lugares del mundo donde he estado. Esto me ha supuesto un esfuerzo gigantesco, pero no hay otra. Soy una madre que se encarga al cien de sus hijos estemos donde estemos. Ahora, en Berli?n, quiero hacer una rutina y asentarme en Europa los pro?ximos an?os, que son cruciales para ellos. No pueden seguir viajando como hasta ahora. Otros directores que no son madres pueden viajar ma?s, pero yo ya so?lo me voy a limitar a esta regio?n.

¿Que? necesitas para sentir que esta?s en casa?

Mi hogar son mis hijos. Cuando viajamos, siempre nos quedamos en departamentos, nunca en hoteles. Voy al supermercado para comprar las mismas marcas, cocinarles lo de siempre y que ellos tengan las mismas rutinas. Soy muy estricta con esto y, donde estemos, sera? la misma comida, los mismos horarios y el mismo olor de la colchita. Tengo un hogar porta?til donde la mu?sica siempre esta? presente.

¿Que? mu?sica les pones?

Mu?sica cla?sica. Su padre, que es baterista de rock, se encarga del resto.

¿En que? concierto sorprenderi?a encontrarte?

El otro di?a, en Berli?n, fui a ver a Rene?, el de Calle 13, y me la pase? genial. Jama?s nadie me hubiera imaginado ahi? bailando y fui feliz.